Análisis del último debate rumbo a la Presidencia de México

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Cuáles  fueron los aciertos y desaciertos de los candidatos que buscan ser el nuevo Presidente de México.

 

 

12 de junio, 2018
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Ricardo Sánchez García


Yucatán.- El formato del debate fue más que amable, cómodo y dinámico. Tomar en cuenta a usuarios de redes sociales es una gran estrategia y el formato resultó novedoso. Los conductores fueron bastante moderados y equitativos facilitando la fluidez.


La primera pregunta dirigida a Ricardo Anaya, el panista enarboló el tema de corrupción y prometió reducir los gastos públicos, siendo que han sido temas que abandera López  Obrador en toda la campaña, con lo cual se aprecia copiando propuestas que aparentemente han dado resultados al candidato del PT. 


Anaya, candidato del PAN y PRD, promete duplicar el salario mínimo, lo que resulta bastante popular. Combatir la corrupción fue la propuesta de Anaya siendo que es el principal señalado por delitos de lavado de dinero.  

Ricardo Anaya no respetó las interpelaciones de los moderadores, agotando su tiempo en defensa de sus recientes ataques.


Andrés Manuel López Obrador insiste en terminar con la corrupción, por lo que mantiene un discurso único insistiendo en recortar los privilegios. López Obrador insiste en fortalecer el campo, abandonado hasta hoy y fortalecer el mercado interno. Austeridad y cero corrupción son su fórmula constante.


El candidato de MORENA, sobre la reforma energética fue más moderado, dejando ver probabilidades de que no la echará atrás en caso de ser gobierno.


El candidato Meade se mantiene con un discurso basado en el miedo al desempleo, es decir, centra su discurso en  el temor propio de perder estas elecciones. Su mensaje sobre  fútbol deja ver que subestima a quienes seguimos el debate. Y mientras en otros países celebran la reducción de la jornada laboral, el candidato del PRI promete ampliarla.


El mensaje hacia las mujeres de Anaya se derrumba con las reglas que usó a su favor para dejar a Margarita Zavala fuera de la posibilidad de ser candidata.


Ricardo Anaya carece de vergüenza cuando habla de bajar el precio de la gasolina sabiendo que él aplaudió la reforma energética.


Con más de 60 millones de pobres en Mexico, cuál será el discurso del PRI me preguntaba. 

José Antonio Meade, habla de 2 millones de pobres que salieron de la pobreza, pero no sabemos nombres, apellidos ni ubicaciones de estos números muertos, la realidad nos grita que estas cifras son mentiras, pero además son poco logro para 80 años de gobierno.


Ricardo Anaya, el candidato que gana 400 mil pesos mensuales promete un empleo bien pagado e insiste en el salario universal, lo cual fue demostrado una imposibilidad.


El candidato de MORENA tiene solo el discurso de la corrupción e insiste que para terminar la pobreza, terminará primero con la corrupción e impulsará los empleos y el apoyo a adultos mayores.


Cuando escuchamos a Meade que promete resolver el tema de escuela para todos, pensamos por qué no lo hizo en su oportunidad.


Hoy en México hay millones de mexicanos sin salud dice Meade, en un país donde el fue gobierno, eso se llama desvergüenza.


El también candidato del PRD, Ricardo Anaya pretende modificar el modelo educativo para “aprender a pensar y no memorizar”, estas reformas son aplicadas durante años y retoma el discurso de “oportunidad de educación para todos” retomada de su opositor López  Obrador, lo que le resta credibilidad pues Anaya la había criticado como populista.


López Obrador insiste en la cancelación de la reforma educativa y la evaluación de los maestros, lo cual le dará un ala a su favor en la votación.


J. Antonio Meade ve como peligro que “niñas y niños no aprenderían inglés en caso de ganar López Obrador”, con esto esconde maquiavélicamente la triste realidad de miles de infantes en condiciones de extrema pobreza con escuelas unitarias, sin sanitarios, personal y recursos didácticos. Pero el candidato del PRI dice que todo se pagará con eficiencia tributaria, es decir, cobrando bien los impuestos a quienes hoy evaden, pero no dice que cobrará impuestos a empresas hoy exentas de estas obligaciones.


Desaprovechando su oportunidad para distanciarse del actual gobierno, José Antonio Meade ha tratado nuevamente cómo crimínales a los maestros del CNTE, con lo cual deja ver que la estrategia de represión continuaría en caso de ser gobierno, es decir, no plantea ninguna solución y continuará con la imposición al estilo Peña Nieto, lo que resulta bastante preocupante.


Ni Meade ni Anaya dieron respuestas contundentes sobre ciencia y tecnología. Con los perfiles publicados por López  Obrador como próximos dirigentes de CONACyT y organismos educativos muestra seguridad y certeza en el tema, si bien no hace propuestas, los nombres de estos expertos le favorecerán.


En resumen, considero que este debate no logrará modificar las intenciones de voto, con lo cual Andrés Manuel López Obrador se consolida como virtual triunfador de la próxima jornada electoral, comicios  que solo bajo escandalosos y evidentes actos de fraude podrían arrojar un resultado diferente al esperado. 

Involucrada como está la sociedad incluidas juventudes, académicos y personas informadas, no podríamos prever las lamentables consecuencias que esto traería, porque seguramente nadie queremos vislumbrar un escenario de mayor encono al ya existente.

Ricardo Sánchez García